3 de octubre de 2012

Caza de conejos

Mario Levrero





























Sonia Pulido (Ilustraciones)

«Fuimos a cazar conejos. Era una expedición bien organizada que capitaneaba el idiota. Teníamos sombreros rojos. Y escopetas, puñales, ametralladoras, cañones y tanques. Otros llevaban las manos vacías. Laura iba desnuda. Llegados al bosque inmenso, el idiota levantó una mano y dio la orden de dispersarnos. Teníamos un plan completo. Todos los detalles habían sido previstos. Había cazadores solitarios, y había grupos de dos, de tres o de quince. En total éramos muchos, y nadie pensaba cumplir las órdenes».


Durante más de tres décadas, mientras publicaba una docena de obras desperdigadas y casi secretas, el uruguayo Mario Levrero fue un escritor de culto. Tras su muerte, en 2004, el mundo editorial lo “descubrió” donde siempre había estado: entre los mayores escritores latinoamericanos de la segunda mitad del siglo XX.




























«Cuando hubimos cazado un número suficiente de conejos como para satisfacer nuestra hambre milenaria, preparamos una fogata con todos los carteles de madera que decían PROHIBIDO CAZAR CONEJOS y asamos los conejos a las brasas».
 
Caza de conejos, con su humor absurdo y su insolencia, ocupa un lugar muy especial dentro de su trayectoria creativa: abandona de un salto el tono kafkiano de sus primeras novelas y estrena la libertad que le permitiría escribir los magistrales experimentos autobiográficos de su madurez.



«Un estilo y una imaginación como los de Levrero son raros en la literatura escrita en español». Antonio Muñoz Molina


18 x 26,5 cm, 164 pp, Cartoné con sobrecubiertas ISBN: 978-84-94033-60-5 

3 Comentarios:

José A. García dijo...

Hola, ¿van a comercializarlo en argentina también?

Gracias

J.

Mexitli López dijo...


Espero que vengan para la FIL Guadalajara 2012, porque ya estoy haciendo mi lista, empezando por esta joya.

David dijo...

Me interesa el tema de las ilustraciones y por eso trato de buscar esta clase de cosas en internet. Ojala que pueda tener la chance de seguir viendo esto y por eso al costado de mis estufas tengo esta clase de compañía.